lunes, 10 de septiembre de 2012

11 de septiembre de 2001. ¿Y si las redes sociales y la tecnología fueran iguales a las de hoy?






Te levantas temprano como cualquier martes. Rápidamente te alistas para cumplir tus obligaciones diarias y antes de salir revisas Facebook y Twitter. Todo normal, nada interesante que leer y compartir. Probablemente escribas algo sobre lo aburrido de las clases de ese día o sobre lo divertidas que son las mañanas con tus amigos. Sales y vives las primeras horas de hoy “en automático”.

Típico, con ayuda de los smartphones tu compañera chatea con su novio durante el transcurso de las dos primeras clases. De vez en cuando te señala un nuevo post en Facebook, o te etiqueta en un estado. Aproximadamente a las 8:50 a.m. ella decide Twittear un comentario de una compañera, y te das cuenta como el rítmico sonido de sus dedos contra el teclado de su BlackBerry (que te ha acompañado a lo largo de toda la mañana) se detiene de improviso. Volteas pensando que quizá tu maestra esté cerca, pero acaba de salir del salón convocada por la directora. Observas su cara. Te inquietas. Le preguntas.

Nadie puede creer lo que ella acaba de leerles. Un twitt de CNN informa al mundo que un avión acaba de estrellarse contra la Torre Norte del World Trade Center, edificios considerados símbolos del poder de Estados Unidos. Lentamente esa tranquilidad de tu día se derrumba, e inmediatamente sacas tu teléfono celular importándote poco o nada lo que tu maestra diga cuando regrese al aula. Revisas el TimeLine de las cadenas de noticias a las que sigues (Prensa Libre, Emisoras Unidas, El Periódico, etc.) y deseas más información. Te trasladas a Facebook para ver si alguien ya ha colocado algo en línea. Googleas lo que te acaban de contar, pero tu buscador te ofrece pocos o nulos resultados por el momento. La inquietud persiste. Las emociones crecen.

Encuentras un link para ver un noticiero estadounidense en vivo, el primero en transmitir imágenes. No te interesa ver si es NBC, CNN o CBS. Sólo buscas saber. Nadie puede confirmar nada. Todas son suposiciones y vídeos del desastre. Empiezan a enviar las cadenas de BBM. A todo esto, más de la mitad de tu clase ya tiene sus celulares afuera y muchos abrieron sus computadoras portátiles. Se siembra el pánico con todos aquellos twitts y posts que confirman que esto es el fin del mundo, o los que afirman que este ataque es sólo el primero. Te confunde el flujo de información y decides crear una lista en Twitter para ver solamente la información de la que estás segura. Sigues a unos cuantos medios de comunicación mundiales y buscas en los Trending Topics algún indicio de lo sucedido. A todo esto no han pasado más de 10 minutos.

Cuatro minutos más tarde, aproximadamente, das refresh a tu celular y el primer twitt que lees confirma lo peor. Un segundo avión ha chocado, y esta vez contra la torre sur. Las esperanzas de muchos se desmoronan y te asomas a la laptop más cercana para ver el vídeo. Poco después entra tu maestra, nerviosa y asustada, pero al ver a todos tan ocupados y preocupados asume que ya se han enterado. Las clases se suspenden hasta nuevo aviso. Dos aviones más han sido secuestrados.

Poco a poco ves twitts retweeteados que corresponden a todas aquellas personas que se encuentran atrapadas en las torres. Piden ayuda. Suplican por sus vidas. Se despiden. Te enteras de todos aquellos que decidieron saltar de los edificios. Empiezas a conocer sobre los que han logrado evacuar y empiezas a ver fotos sobre los bomberos que están ayudando y de los sobrevivientes. Te sobrecoges. Quizá hasta te conmueves un poco y lloras por todos aquellos que ya no podrán regresar a sus casas después de un día normal y tedioso de trabajo.

A las 9:45 te enteras que hace unos minutos otro avión ha chocado. Ahora contra el Pentágono. Miles de teorías inundan la web, pero una se destaca: terrorismo. Llamas a tus padres. Quince minutos después, tus compañeras que aún ven el Live Broadcasting gritan aterrorizadas. La torre sur se ha desplomado. En Facebook puedes ver las primeras imágenes del polvo levantado y de los escombros volando. En YouTube el vídeo de esto se encuentra entre los más vistos. Los Trending Topics de Twitter sólo se refieren a éste accidente. Todos saben que es cuestión de tiempo antes que la torre norte se desplome. Todo pasa… Otro avión más… Sucede lo inevitable… Llegas a casa…

Ya hay blogs sobre las personas que estuvieron cerca del accidente. Las cuentas de twitter de aquellos que tuvieron la suficiente valentía como para colocar algo en las redes sociales durante los momentos de mayor tensión tienen miles de seguidores. Supones que mañana Facebook, Twitter y Google cambiarán sus colores a negro. Las fotos inundan cualquier red social que intentes ver. Ves el noticiero. Llega la noche. Tu vida sigue.


En memoria de todos aquellos que perdieron sus vidas durante el 11 de septiembre de 2001.





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